Tiempo en el mercado frente a intentar acertar el momento
Acertar el momento exige acertar dos veces
Para sacar partido de salir del mercado tienes que acertar dos veces: vender antes de una caída y volver a comprar antes de la recuperación.
Vender es la parte fácil, y no porque se acierte con el momento. Es fácil porque la presión emocional para hacerlo llega a su punto máximo justo cuando los precios están cayendo, así que mucha gente consigue salir. Volver a entrar es la parte difícil. Nada te avisa de que ya se ha tocado fondo. Las noticias siguen siendo malas. Los motivos por los que vendiste siguen ahí, a menudo durante meses después de que el mercado haya empezado a subir.
El resultado habitual no es un desastre repentino, sino uno lento. Sales cerca del mínimo, esperas a recuperar la confianza y vuelves a comprar a un precio más alto que el de venta.
El argumento de los mejores días, sin trampas
El argumento clásico contra intentar acertar el momento es la estadística de los «mejores días»: si te pierdes el puñado de días de mayores subidas del mercado, tu rentabilidad a largo plazo cae mucho. MSCI, resumiendo un análisis de Hartford Funds, lo explica claramente: la mayor parte de la rentabilidad procede de unos pocos días de ganancias excepcionales, y perderse los diez mejores podría reducir a la mitad la rentabilidad de un inversor (MSCI).
Es una conclusión real, pero suele usarse de forma tramposa, así que aquí va la otra mitad.
Perderte los peores días te ayudaría exactamente igual. Un inversor que hubiera esquivado las diez mayores caídas iría muy por delante, más o menos por la misma lógica. Presentar solo la primera versión es una forma de meter miedo que oculta un hecho simétrico.
El argumento honesto no es «te perderás los mejores días». Es este:
Es un argumento estructural, no estadístico, y resiste el análisis de una forma en que la versión parcial no lo hace. Acertar el momento no es difícil porque los días buenos tengan algo especial. Es difícil porque los días buenos y los malos se alternan y solo se distinguen a posteriori.
Un ejemplo práctico
Dos inversores tienen EUR 50.000 cada uno. El mercado cae un 20 % y después se recupera hasta quedar un 10 % por encima del punto de partida.
El inversor A sigue invertido.
50.000 x 1,10 = EUR 55.000 (+10,0 %)
El inversor B sale después de la caída y vuelve a entrar cuando el mercado ha subido un 15 % desde el mínimo, que es más o menos lo que la mayoría necesita para sentirse segura.
Valor en el fondo: 50.000 x 0,80 = EUR 40.000 (pasado a efectivo)
Nivel de reentrada: 80 x 1,15 = 92 (en puntos de índice, partiendo de 100)
Recuperación restante: 110 / 92 = 1,1957
Valor final: 40.000 x 1,1957 = EUR 47.826 (-4,3 %)
El inversor B se queda EUR 7174 por detrás, y ha convertido una ganancia del 10 % en una pérdida del 4,3 %. Fíjate en lo que B no hizo mal: no vendió presa del pánico justo en el mínimo y volvió a entrar durante la recuperación en lugar de quedarse años en efectivo. Es la versión moderada y sensata de intentar acertar el momento, y aun así le costó 14 puntos porcentuales.
Lo que no significa «seguir invertido»
El eslogan se lleva demasiado lejos, así que conviene ponerle límites.
No significa no vender nunca. Vender porque necesitas el dinero, porque estás rebalanceando, porque han cambiado tus circunstancias o porque has llegado a la conclusión de que una posición fue un error son decisiones normales.
No significa ignorar el riesgo. Si tu distribución no es la adecuada para ti, corregirla no es intentar acertar el momento, y es mucho mejor hacerlo en un periodo tranquilo que darte cuenta en plena caída.
Significa algo más concreto: no compres ni vendas como reacción a los movimientos de los precios o a las previsiones. La diferencia está en lo que motiva la decisión. Si la decisión responde a tus propias circunstancias, es planificación. Si la misma decisión responde a una caída del mercado, es intentar acertar el momento.
Cómo medir tus propias decisiones
La mayoría de los artículos debaten este tema en abstracto, con un índice. Tu cartera puede darte la respuesta en tu caso concreto.
Para ello bastan dos cifras de rentabilidad. La rentabilidad ponderada por tiempo (TWR) elimina el efecto de tus ingresos y retiradas y mide cómo se han comportado las propias posiciones. La rentabilidad ponderada por capital (MWR) tiene en cuenta el importe y el momento de cada movimiento de dinero, así que mide cómo te ha ido a ti.
La diferencia entre las dos refleja, en una sola cifra, el efecto del momento en que has invertido:
- MWR por encima de la TWR. Tu dinero entró antes de las buenas rachas. El momento sumó valor.
- MWR por debajo de la TWR. Tu dinero llegó antes de las malas rachas, o se quedó en efectivo durante las buenas. El momento te costó dinero.
Si tus posiciones rindieron un 8 % en el año y tu propia rentabilidad fue del 5 %, esos tres puntos son lo que te han costado tus salidas y reentradas. Nuestro artículo sobre la rentabilidad ponderada por capital frente a la ponderada por tiempo explica el mecanismo paso a paso.
Esto es más útil que cualquier argumento general, porque se basa en tus decisiones reales y no en un inversor hipotético que se perdió exactamente diez días.
Cómo lo muestra Turbobulls
Turbobulls calcula el ROI, la rentabilidad ponderada por capital (MWR/TIR) y la rentabilidad ponderada por tiempo (TWR) a partir de tu historial de operaciones, y eso es lo que te permite ver esa diferencia con tus propios datos en lugar de quedarte en la teoría. La sección Performance (rentabilidad) de Portfolio (cartera) muestra la MWR y la TWR una junto a otra. Por ahora, la app está en inglés.
Cómo se compone la rentabilidad
Desde la primera compraPara que quede claro qué incluye cada plan: tanto la TWR como la MWR están disponibles en todos los planes, incluido el gratuito, así que la comparación directa que describe este artículo se muestra por defecto.
Los índices de referencia configurables te permiten comparar tu cartera con el mercado en el mismo periodo, que es la otra mitad de la pregunta: si tus posiciones han estado a la altura, al margen del momento en que invertiste. El plan gratuito incluye un índice de referencia. La caída máxima, útil para entender cuánto llegó a caer realmente tu cartera, está en un plan de pago.
Descubre lo que te han costado realmente tus salidas
El panorama completo: qué leer después
DCA frente a invertir todo de golpe - la otra pregunta sobre el momento: cómo invertir el dinero que ya tienes
MWR frente a TWR - las dos cifras cuya diferencia mide el efecto del momento
Caída máxima - cuánto ha llegado a caer realmente tu cartera
Volatilidad de la rentabilidad - cuántos sobresaltos ha tenido el camino
Preguntas frecuentes
P: ¿Y si estoy seguro de que viene un desplome?
Puedes acertar con el desplome y, aun así, perder dinero, porque acertar la dirección es solo la mitad. También tienes que acertar cuándo ocurre y cuándo volver a entrar. Mucha gente que predijo correctamente una caída se quedó en efectivo durante la recuperación posterior y acabó por detrás de alguien que nunca intentó adivinar nada.P: ¿Rebalancear es intentar acertar el momento?
No, siempre que lo que te lleve a hacerlo sea tu distribución y no tus previsiones. Al rebalancear vendes lo que ha crecido y compras lo que no para volver a un reparto que elegiste de antemano, que es casi lo contrario de actuar según una predicción. Si te sorprendes saltándote un rebalanceo previsto por lo que crees que va a pasar, entonces sí estás intentando acertar el momento.P: ¿Y las órdenes stop loss?
Un stop loss automatiza la salida, pero no hace nada con la reentrada, que es la parte más difícil. Convierte una caída temporal en una pérdida realizada y te deja con efectivo y sin ninguna regla para volver a entrar. Puede ser la herramienta adecuada para una operación concreta con una tesis definida; como norma general para posiciones a largo plazo, tiende a producir justo el patrón del ejemplo práctico.P: Ya he vendido. ¿Y ahora qué?
Ten en cuenta que «esperar un mejor momento para entrar» es la misma decisión que ya te ha salido cara, y que la incomodidad de volver a comprar más caro de lo que vendiste es un coste hundido, no una señal. Decidas lo que decidas, lo importante es hacerlo según un plan y no según el titular del día.Turbobulls es una herramienta de seguimiento y análisis, no un asesor de inversiones. Nada de lo que aparece aquí constituye asesoramiento de inversión, fiscal ni legal. Invertir conlleva riesgos, incluida la pérdida del capital. Infórmate por tu cuenta o consulta a un profesional autorizado.
Descubre si el momento en que inviertes te ha ayudado
Turbobulls convierte tu historial de operaciones en las cifras de rentabilidad que responden a esta pregunta para tu cartera real, no para una hipotética.
- Rentabilidad ponderada por tiempo en todos los planes, incluido el gratuito
- Rentabilidad ponderada por capital junto a ella, también en todos los planes
- Índices de referencia configurables para compararte con el mercado
- Caída máxima en un plan de pago, para ver cuánto llegó a caer tu cartera
- Carteras en varias divisas con el tipo de cambio de la fecha de cada operación
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