Sobre Turbobulls
Turbobulls es una app cifrada para seguir tus inversiones y tus gastos, creada en Bucarest. Esta es su historia y lo que ha costado construirla así.
Dos problemas que chocan entre sí
Empezamos en 2024 con una queja muy común: dinero repartido en varios sitios, dos brókeres, un banco, más de una divisa y ninguna forma de verlo todo junto. La hoja de cálculo que hacía ese papel se equivocaba más de lo que acertaba, y siempre en la misma dirección: hacía que las cifras parecieran mejores de lo que eran.
Las herramientas que sí ofrecían esa visión de conjunto tenían otro problema. Para mostrarte la imagen completa, tenían que guardarla. Todo lo que tienes, lo que ganas y lo que gastas quedaba legible en el servidor de otra empresa, protegido, por lo general, por la promesa de no mirar, no por la imposibilidad de hacerlo.
Los dos problemas tiran en direcciones opuestas, y resolver eso es lo que llevó tiempo. Cuanto más completa es la visión, más sensible es lo que entregas. Reunir inversiones y gastos es precisamente lo que hace que merezca la pena mirar esa imagen, y precisamente lo que hace que merezca la pena robarla. La mayoría de los productos lo resuelven eligiendo un bando: seguir las inversiones, seguir los gastos, o seguirlo todo y leerlo todo.
Nosotros queríamos la visión completa sin pagar ese precio. Eso implicaba cifrarlo todo en tu dispositivo antes de enviarlo, para que no podamos leer tu cartera aunque seamos nosotros quienes la guardamos. Tomar la decisión fue lo fácil. El verdadero trabajo fue aprender a vivir con ella.
Lo que costó construirla así
El cifrado tiene que ir primero, no después. No se puede añadir a un producto que ya lee sus propios datos, porque cada función creada antes da por hecho que el servidor ve los datos con los que trabaja. Por eso llegó antes que el propio producto, y desde entonces cada función se ha tenido que diseñar en torno a un servidor que no ve tus posiciones.
Lo primero que descarta es la comodidad que todo el mundo espera: conectar tu bróker con tus credenciales y que tus posiciones se carguen solas. Guardar esas credenciales significa guardar tus datos de una forma que podríamos leer. Por eso las importaciones son archivos que exportas tú, y no hay dos brókeres, en ningún país, que exporten el mismo archivo. Una misma operación sale de tres plataformas escrita de tres formas distintas, así que hay que enseñar a leer cada una por separado para que se interprete bien. Si tu bróker aún no está entre ellas, puedes importar el archivo igualmente e indicar qué significa cada columna. Así, un bróker que no conocemos sigue siendo un bróker que funciona.
Lo segundo que se complica son los precios. Una app de seguimiento no sirve de nada sin ellos, y lo habitual para obtenerlos es mirar qué tiene cada persona y buscar exactamente eso. Nosotros no podemos mirar. Por eso, los precios, dividendos y splits que guardamos son de las inversiones en general, no de las posiciones de nadie en concreto, y tus cifras se calculan a partir de ellos. Con las divisas ocurre lo mismo: cada operación se convierte al tipo de cambio del día en que se hizo, no al de hoy, así que la rentabilidad del año pasado no cambia sin que te enteres cada vez que se mueve el euro.
Después llegó la otra mitad: los gastos junto a las inversiones, las cuentas de efectivo, los ingresos y una cifra de patrimonio neto que abarca ambas, todo cifrado de la misma forma. Así, la visión completa que buscábamos al empezar es también la que no podemos leer. Esa mitad no pudo llegar hasta que la primera fue sólida, porque cumple todas las reglas anteriores y además añade los presupuestos.
En junio de 2025 la base ya era sólida, y la primera versión llegó con el cifrado ya incluido, no como una promesa en la hoja de ruta. Todo lo que vino después es público, y la cronología de abajo se basa en ello.
Cómo hemos llegado hasta aquí
Desde la primera versión, cada línea corresponde a una entrada de nuestras novedades, así que puedes comprobarlo en lugar de fiarte de nuestra palabra.
- De 2024 a 2025
El trabajo en la base, antes de publicar nada. Primero, el cifrado, porque no se puede añadir más tarde. Después, todo lo que esa decisión trae consigo: importaciones a partir de archivos, precios para posiciones que el servidor no puede ver y una parte de gastos construida con la misma regla. Más arriba te contamos cómo fueron esos años.
- Junio de 2025
La primera versión. Operaciones, carteras, dividendos, varias divisas y cifrado de extremo a extremo desde la versión 1.0.0, no añadido después como un parche. Todo lo que ha venido después se ha construido en torno a esa decisión.
- Otoño de 2025
Se completó la parte de inversiones: indicadores de rentabilidad coherentes entre sí, comparación con índices de referencia, una experiencia completa en el móvil y una vista general que reúne todas las cifras en un solo lugar.
- Mayo de 2026
Importaciones con un clic desde brókeres y bancos. El cifrado nos impide iniciar sesión en tu nombre, así que nos centramos en leer los archivos que ellos ya te dan.
- Julio de 2026
Llegó el método de los sobres. La parte de gastos dejó de ser un simple registro y pasó a ser la otra mitad de la imagen: junto a la cartera, no por debajo de ella.
- Agosto de 2026
Un plan gratuito que sigue funcionando sin tarjeta y sin fecha de caducidad, y planes de pago separados por áreas. Así, pagar por los gastos no te obliga a comprar herramientas de inversión que no vas a usar.
Lo que no ha cambiado
Tus operaciones se cifran en tu dispositivo, con una clave que solo tienes tú, antes de llegar a nosotros. Lo que recibimos es ilegible y sigue siéndolo. No podemos leer tu cartera, y eso se debe a cómo está construido el producto, no a una promesa sobre cómo nos comportamos.
Esto tiene un coste, y es más justo contártelo aquí que dejar que lo descubras después. No hay ninguna conexión con tu banco o tu bróker que inicie sesión en tu nombre, porque guardar esas credenciales significaría guardar tus datos de una forma que podríamos leer. Las importaciones son archivos que exportas tú. A cambio, una brecha de seguridad en nuestros sistemas no expone lo que tienes. Así funciona nuestro cifrado.
¿Tienes preguntas, aunque sean incómodas, sobre el cifrado? Escríbenos a hello@turbobulls.com y te responderá la persona que escribió el código. Nuestra política de privacidad enumera a todos los encargados del tratamiento, y nuestras novedades son el registro fiel de lo que hemos publicado realmente.